sábado, 6 de agosto de 2011

En mí.


Haz cada vez mas breve ese pequeño espacio donde vivo; ese entre la puerta y tu cuerpo. Entre tu mano y mis gemidos, entre morirse y no. Que seamos otros, distintos, mezclados; no tú y no yo sino uno, el mismo. Que te quedes en mí;que permanezcas en mi piel, entre mis piernas. Que me existas y me sucedas. Aquí, conmigo y a mi lado.
Que yo sea ese lugar en que te vienes, en que te mueres poquito. Ese lugar en el mundo, donde solo estés tú y yo contigo. Que me completes.
Que mi cuerpo reconozca tu río por sus cauces. Que no haya parte de mí sin ser descrita por el lenguaje de tus manos. Que revivas del sueño.
Y cuando ese nuevo amor llegue a tu cuerpo, que se quede mudo de caricias. Ya todo estuvo dicho por mis labios. Nada quedó para ser allanado
Gotas de tí, de tu deseo, cayeron en mi cuerpo y me regaron haciendo que nacieran flores. Entre mis piernas escurrieron tus ganas y las mías
Tú eres esa urna en la que guardé mis gritos; bebí de tu sexo la vida misma. Eres mi objeto y sujeto. El verbo que no será dicho de nuevo.
Isabelle Cigarras.

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